lunes, 3 de noviembre de 2025

CAOS Y MISERIA HUMANA. LA ESENCIA BERLANGUIANA.

Luis García-Berlanga Martí (Valencia, 12 de junio de 1921-Pozuelo de Alarcón, Madrid, 13 de noviembre de 2010). Sus personajes sueñan a lo grande, pero la vida cotidiana les impone una miseria patética y cómica. La esencia del ser se choca con su existencia real, siempre precaria y ridícula.
La obsesión y el pavor de Berlanga a la muerte se reflejan en su cine, que la integra con humor negro. El muerto es a menudo un personaje más que sirve para desnudar la hipocresía, el egoísmo y la mezquindad de los vivos como se ve genialmente en El Verdugo o Plácido.
Sus películas exploran cómo el ser humano, cuando se enfrenta a la norma o a la comunidad, sucumbe a los intereses más bajos. El afán de supervivencia, el "a lo mío" y el desinterés por el otro es la verdadera condición del ser en su universo.
Su estilo narrativo, con ese plano secuencia caótico y coral, refleja una visión del mundo donde todos los personajes existen a la vez, gritan a la vez, y se estorban mutuamente, formando un "ser colectivo" frenético e inmanejable.
La ontología de Berlanga es un espejo que nos muestra la condición tragicómica del ser español, atrapado entre el idealismo y la cutrez.



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