lunes, 16 de agosto de 2010

La palabra y el cine.


El cine comenzó mudo, una sucesión de imágenes en movimiento que captaban la realidad. El cinematógrafo hizo tal suceso.

La sortie des ouvriers des usines Lumière à Lyon Monplaisir («Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir») y otras como Llegada de un tren a la estación de la Ciotat o El desayuno del bebé, e incluía la primera película de ficción: El regador regado. Así, con este catálogo, el cine comenzó su historia a modo de documental, como testigo objetivo de la vida cotidiana.

Sin embargo como expresan muchos cineastas y cinéfilos, ya en el primer cine existe la composición fotográfica, la estética, el símbolo, el intento de control del azar, las diferentes tomas, los descartes. Hasta que llegue la película que el publicó verá.

El cine en su inicio es un discurso visual sin palabras, sin sonido. Luego llegó el pianista en vivo, los rótulos, la banda musical original, y finalmente la grabación de la voz humana (c. 1920). Junto con los avances en lenguaje fílmico, la planificación de las tomas, y la continuidad encadenada del montaje.

El cine no necesita una lengua para serlo, aunque no cabe duda que el uso interpretativo de un guión con su narrativa dialogada, promueve un gran avance en la cinematografía.

Repensar el cine mudo, volver al documental exento de retórica verbal, es un quehacer sugestivo.

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martes, 27 de abril de 2010

El cine y el pensamiento.


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¿Cómo se presenta el pensamiento en el cine? Esta pregunta se hacía Gilles Deleuze en su obra: La imagen-tiempo. Una crítica filosófica al cine de Godard, Welles, Resnais entre otros. Deleuze pronosticó para el siglo XXI que el poder estará en manos de aquellos que dominen los sistemas de control informáticos. Al parecer comienza a tener razón. ¿Acaso no ha sido el abuso del uso de los sistemas financieros globalizados computarizados lo qué ha provocado la crisis económica mundial del los últimos años? Los gobernantes poderosos se plantean como controlar el sistema informático global para que no se les vaya otra vez de las manos. En este caso de los dedos digitales...

Hoy ya no se puede rehacer una Nouvelle Vage. La tecnología actual de los media ha retorcido y enderezado el lenguaje fílmico hasta lo indecible por lo extenso. Cine, video arte, video clips musicales, spots, cápsulas y píldoras audiovisuales tube, cortos de teléfonos móviles, after efects, etc, etc. La interacción, la reflexión, la observación, las cámaras de tráfico, las de seguridad, las de los turistas.

Miles de plataformas de televisión digital, por satélite, por cable, por TDT. Millones de formatos, de programas, de opiniones talk show. Miles de millones de pantallas: cine,televisión, ordenador, artilugios móviles. Todos a la vez en un horario global lineal, interactivo a la carta, y simultáneo si se desea a través de diferentes ventanas o medias.

Sin duda es un gran logro de la humanidad, que despliega la libertad de opinión institucional y personal para que todos los individuos de la Tierra tengan acceso y la libertad de elección para visionar esta inmensa oferta de productos audiovisuales.

Tras esta gran amalgama de comunicación multimedia diaria, reside un metapensamiento humano dividido, digamos por culturas. Se puede hablar del contenido media occidental (Europa América, Oceanía, salvo algunas singulares naciones) que solapa al oriental y al meridional.

¿Qué propone ese metapensamiento? En primer lugar consumismo, después libertad de expresión costumbrista y demagógica, y en tercer lugar excasa reflexión con irrelevantes propuestas éticas, ni siquiera dogmáticas, como antaño cuando existían dos bloques de pensamiento: El capitalismo y el comunismo.

¿Hacia donde se dirige el pensamiento humano globalizado? El cine como sinónimo de media tendrá algo que decir. Al menos debería hacerlo más allá de la taquilla.



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martes, 20 de abril de 2010

Persona y personaje.



Tanto se ha escrito y pensado sobre qué es la persona y qué es el personaje. También a lo largo de la historia se intenta discernir la diferencia entre el Yo y el Otro, el Ego y el Ello. Puntos de vista literarios, teatrales, cinematográficos, filosóficos, psicológicos, antropológicos y otras disciplinas humanísticas han tratado el tema.

Todo un largo camino dedicado a la Persona, palabra que los antiguos griegos usaban para denominar a la máscara que los actores utilizaban en el teatro para cubrirse el rostro.

De hecho, es difícil imaginar una novela sin personajes, aunque se ha intentado hacer textos de este tipo. La obra Finnegans Wake de James Joyce es uno de los ejemplos más conocidos. Joyce crea unos personajes etéreos, ensaya evitar la circularidad y la linealildad formal de los personajes de la narrativa moderna.

Finnegans Wake fue uno de los libros favoritos de John Lennon. En alguna entrevista declaró que le parecía "so way out and so different" (tan excéntrico y tan diferente).

Mi búsqueda del Pueblo Feliz prosigue. La situación económica española no acompaña. "Malos tiempos para la lírica (1983)", título de una canción del grupo Golpes Bajos que emergió a principios de la década de los 80,s. Publicó otra canción llamada "No mires a los ojos de la gente", ambas me gustaban, y conectan con mi actual situación de investigador de cine experimental.

Sigo el camino de la posibilidad de una película sin música, solo sonidos reales, sin diálogos, sin actores, sin personajes, sin narración en off ¿Qué queda? Muchas cosas se me ocurren pero tendré que decidirme. Las piezas del puzzle están completas, solo falta ensamblarlas.


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lunes, 19 de abril de 2010

La constitución: El problema soy Yo.


La persona es un problema sin resolver. ¿Los problemas son por sí solos? ¿Los problemas los crean las personas? Inocencia consciente, adiestrada para no realizar juicios de valor, inmersa en el silencio, entre metapensamientos que observan la mente sucesiva, el espíritu atemporal de la vigilia, y el onírico sin voluntad que niega, afirma, desea, revela y mayormente confunde, junto a la reflexión, la intuición, el estudio que muestra la creación y despierta a la persona que desmenuza la sustancia y la razón.

¿Somos seres históricos? Sí, aunque sea solo una parte de nuestra forma de organizarnos y comunicarnos. Así el poder del ser humano creador del sistema social se desarrolla de una forma consecutiva y no cabal.

Necesitamos constituciones estatales, éticas, religiosas, y personales. El Yo del ser humano es una prolongada restauración de una constitución individual, impugnada con cierta persistencia por la revelación de nuevas experiencias, objetada por los efectos de nuestros actos, y su recuerdo subjetivo en los tres tiempos: el sucesivo, el onírico, y el reflexivo.

La constitución ayuda a esquivar el miedo. Precisamos de una constitución que envuelva diversos niveles del Yo. Una constitución que nos ofrezca tranquilidad interior y exterior. Una constitución libre y adaptable a nuestros despertares, que aquiete nuestra propensión a la inestabilidad emocional producida por la levedad del ser y su coyuntura temporal.

Si trasladamos la idea constitucional individual a las personas que ejercen como gobernantes, posiblemente, causaría un caos social. A una persona ya le cuesta dominarse a si mismo y ser dueño de si. Estar bajo las tribulaciones constitutivas personales de los que gobiernan, los cuales tienen todo el derecho de ser libres, se concretaría en una tiranía.

El dirigente como persona no puede prescindir de los miedos y despertares de su Yo. El gobernante es todo individuo que ejerce poder sobre un grupo de personas.

Todo ser humano debería se educado para que tenga acceso a una muestra expositiva y clara de las diversas posibilidades éticas que el ser humano ha creado históricamente, y le despierte a una conciencia racional que constituya su Yo, con el fin de remediar en lo posible sus miedos. La ignorancia acrecenta el temor y es manipulable ideológicamente. El conocimiento resuelve problemas, crea la tempestad de las dudas, y la calma del saber. Hasta que de nuevo nazca la palpitación inevitablemente evolutiva y poéticamente integral.



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martes, 30 de marzo de 2010

Diez reglas para filmar documentales.



1. No filmes si puedes vivir sin filmar.

2. No filmes si quieres decir algo- solo habla o escribe de aquello. Filma solo si quieres mostrar algo, o si quieres que la gente vea algo. Esto concierne a la película en su totalidad y a cada toma por separada.

3. No filmes si conoces el mensaje antes de filmar – Que la película te enseñe. No trates de salvar al mundo. No trates de cambiar al mundo. Mejor si la película te cambia a ti. Descubre al mundo y a ti mismo mientras filmas.

4. No filmes algo que solo odies. No filmes algo que solo ames. Filma cuando no estés seguro si lo odias o lo amas. Ambos son cruciales para hacer arte. Filma cuando odies y ames al mismo tiempo.

5. Es necesario ocupar la mente antes y después de filmar, pero no ocupes tu cerebro mientras filmes. Solo filma usando tu instinto y tu intuición.

6. Trata de no forzar a la gente a repetir acciones o palabras. La vida es irrepetible e impredecible. Espera, observa, siente y estarás listo para filmar con tu propia manera de hacer películas. Recuerda que las mejores películas son irrepetibles. Recuerda que las mejores películas son hechas a base de tomas irrepetibles. Recuerda que las mejores tomas capturadas son momentos irrepetibles de la vida hechas mediante una irrepetible manera de filmar.

7. La toma es la base del cine. Recuerda que el cine fue inventado con una toma por si sola- Un documental por cierto – sin ningún tipo de historia. La historia existía solo dentro de la toma. Las tomas deben antes que nada proporcionar al público nuevas impresiones.

8. La historia es importante en el documental, pero la percepción es aun mas importante. Primero piensa que es lo que los espectadores sentirán al ver tus tomas. Luego, forma una estructura dramática de tu película usando los cambios de sensaciones.

9. Los documentales es el único arte, donde cada elemento estético casi siempre tendrá un aspecto ético y cada aspecto ético se puede usar estéticamente. Trata de seguir siendo humano, especialmente mientras se edita la película. Quizás, las buenas personas no deberían hacer documentales.

10. No sigas mis reglas. encuentra tus propias reglas. Siempre hay algo que tu puedes filmar como nadie mas.
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Las 10 reglas para filmar documentales de Victor Kossakovsky.
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lunes, 22 de marzo de 2010

¿Qué es el cine?


Cuando grabo un plano de un documental, bien podría ser ficción, la grabación se efectua en un día y en una hora que discurre. Cuando visiono las imágenes, ya es otra hora, otro tiempo, y si lo hago en le estudio, otro espacio.

Si en el plano o escena no hay pronunciación de palabras, porque en el lugar grabado, todas las personas que estan alrededor permaneces calladas, y lo filmado es una ensenada que no emite sonidos calificados como palabras. Me pregunto ¿El cine es anterior a la lengua? ¿Antes qué se inventará la lengua, el pensamiento sería como el cine sin diálogos? El emisor la naturaleza; el mensaje los sentidos y la memoria; el receptor la mente única del individuo. Cada "película" sería personal. Todavía no se habían inventado, los signos, la lengua, el lenguaje, la escritura, la semántica, la hermenéutica, el cinematografo, ni el espectador colectivo encerrado en una sala.

¿La percepción sensitiva sin lenguaje sería cine puro? Fué ese "cine" el qué creó los sueños, las creencias, la cultura. ¿Aquel "lenguaje fílmico" inició el nacimiento del Yo? Desde el recuerdo, desde el anhelo de las cavernas.
¿Qué es el cine?


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miércoles, 10 de marzo de 2010

El cine y el sí mismo.


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El primer acercamiento que tuve con el cine experimental, fué en el año 1987, en aquel año conocí a uno de los productores del programa de TVE llamado: Metrópolis; él me mostró varios videos de la vanguardia de los 80,s. No en vano Metrópolis era un programa cultural dedicado al audiovisual de creación. Andrés que así se llamaba el citado productor me regaló una copia vhs de Le voyage dans la Lune, la primera película de ciencia ficción de la historia, una obra de Georiges Méliès (1902) que todavía conservo.

Anteriormente en el año 1985 había visitado la escuela cinematográfica polaca de Lódz , allí pude visionar los primeros cortos de Roman Polanski que realizó cuando era estudiante. Recuerdo especialmente uno, donde un inmenso armario emerge del mar y con él, dos individuos que lo transportan con dificultad. El armario es paseado por toda la ciudad, su raro aspecto, junto al fatigoso transporte provoca la mirada de los peatones y más de un problema a los tranvías. Era una película muda de unos diez minutos, en blanco y negro, llena de tensión que a la vez producía sorpresa e hilaridad: Dwaj ludzie z szafa (1958). Dos hombres y un armario.

Desde el año 1987 he dirigido y producido varios cortometrajes en video de "cine puro", definición que se aplica a la narratología fílmica no convencional. El trabajo ha sido discontinuo. Ya que otras labores reclamaban mi subsistencia. Estos días he sacado del cajón estos trabajos, nueve cortometrajes de distintas fechas: 1987 (Surrealismo. 3), 1995 (Abstracto.1), 1999 (Estructuralista.1), 2007, 2008, y 2009 (Abstracto. 4) y este año 2010: El Pueblo Feliz (Documental experimental). Espero que llegue a largometraje y todavía no he decidido encasillarlo en ninguna corriente. No se si llegará a pertencer a alguna. ¡Ojalá!



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